Cuando una pareja decide recibir el sacramento del matrimonio, es una de las mayores riquezas para la Iglesia, ya que la familia es el germen de la sociedad, y sólo el mundo cambiará si los matrimonios educan a sus hijos en el Amor y el Bien, en definitiva, en Dios.
En nuestra parroquia intentamos convertir el requisito formal y necesario para poder casarse por la Iglesia en oportunidad para refrescar conocimientos, aclarar conceptos y, sobre todo, animar al futuro matrimonio a cimentar su relación en Dios: nosotros somos humanos y fallamos, pero Él lo puede todo.
Los días de acogida para coger fecha de boda son los miércoles, de 19:00 a 20:00.